ART. PORTUENSE
"Diario del Valle"
BARRIO LA VERA DESDE PUERTO DE LA CRUZ
ARTÍCULO DE: Celestino González Herreros
En ocasión de celebrarse las concurridas Fiestas de la Vera, úrgeme destacar la buena disposición de sus organizadores, que con menos dinero no ha decaído el entusiasmo que les ha caracterizado siempre. Cierto es que la devoción por la Santísima Virgen de Candelaria, aparte de ser mayor cada año y el auge alcanzado socialmente sea tan notorio, no es por casualidad que así ocurra. Son los habitantes del lugar quienes han hecho posible se haya alcanzado el nivel religioso y cívico que respiran actualmente.
Para el Barrio de La Vera corren otros aires más saludables… Bien es cierto, cuando un amplio núcleo vecinal como es el que hoy nos ocupa, se lo proponen, ellos saben y pueden presumir de los éxitos alcanzados. No existe razón alguna para que no sea así.
No hace mucho tiempo tuve la saludable idea, estando en La Vera, de abandonar el coche e ir caminando por sus instalaciones, sus calles y rincones, más que curioseando buscando motivos, caras conocidas… Emocionado, a mi mente acudieron momentos inmortales. Recuerdo, recién habitadas las primeras casas, donde fueron a vivir tantas gentes conocidas y buenas personas, desalojadas del Puerto por razones obvias, gentes que aún yo seguía asistiéndolas como Practicante del Municipio y que había que seguir atendiéndoles. Recordé entonces varias familias de las que se habían trasladado allí y que seguía visitándolas, aquellos matrimonios, algunos de edad muy avanzada, con qué nostalgia nombraban su Puerto querido y a sus amigos y conocidos. Nombraban mucho a mi añorado padre, Enrique González Matos el Practicante de Sanidad y de la Seguridad Social del Municipio norteño. Se deshacían haciendo elogios hablando de mi viejo, que en todo momento les trató con cariño y profesionalidad. Y luego lo relevé profesionalmente, compartiendo con todos ellos sus penas y alegría… Fueron tiempos muy difíciles, pero valió la pena vivirlos.
Y así se escribe la historia de nuestros entrañables pueblos, recogiendo un poco de cada lado y comprimiendo tantas anécdotas para formar e imprimir con letras imborrable tantos acontecimientos vividos y que serán para el recuerdo la esencia de nuestro pasado y el orgullo de nuestro presente… Todos tenemos algo que contar y los recuerdos a veces se materializan, son como un faro que no cesa de alumbrar soñando un futuro mejor.
Cuando acompañen en la magna Procesión de nuestra Virgen de La Candelaria, madre de Dios y de todos los desamparados, rogad con devoción y pídanle por la paz entre los hombres, mujeres y niños del Barrio, todos necesitamos de sus bendiciones y sus cuidados. Sólo ella podrá ayudarnos siempre que estemos en dificultades, sólo ella…