ART. PORTUENSE
"Diario del Valle"
Y ESE RAYO DE LUZ FUISTE TÚ
ARTÍCULO DE: Celestino González Herreros
Un rayo de luz entro en mi mente, y hallaron aturdidos mis sentidos, al tiempo que, despertaba de mis letargos. Un rayo de luz que aclaró el silente camino y todo parece ser diferente, y no aquellas sombras del tedio que amenazaba todo mi interés por las cosas bellas de la vida., desilusionándome, abatiéndome, confundiéndome entre tantas dudas e incertidumbre. Un rayo de luz solamente bastó para sentir de nuevo esa emoción que enerva y alienta a la vez al espíritu. Y ese rayo de luz fuiste tú, cuando apareciste de nuevo en mi vida. Fue como si hubieras corrido los pesados cortinajes de mi mente y entrara la más hermosa aurora y las sombras todas, de súbito, se borraran y el espectro luminoso resplandeciera con los fulgores del alba y a mi alma liberaras...
Qué extraña sensación la mía, escribo como quien cumple una penitencia; y en lo que escribo, siempre busco, al deleitarme con ello, la razón de mis pesares y no hallo todo el consuelo que necesito. Me deleito, si, al creer que he conseguido liberarme de mi mismo sin haberlo conseguido. Oigo voces ilegibles que se alejan y las sigo, y no doy con ellas. Oigo pasos aturdidos, débiles e inseguros, dando tropiezos, y no les alcanzo. Voces que se apagan en la lejanía y no dejan eco; pasos cuyas huellas se han borrado en el camino yermo de las percepciones.
Sin embargo, algunas veces, hablando con las estrellas, mis soliloquios si dejan eco en mi corazón, aunque sólo oiga mi propia voz, algo me dice que mis palabras llegaron hasta esa lejanía, también, como un rayo de luz; y despertaran otros sueños que alegraron los caminos del destierro y acercaron todas las estrellas a ese mundo callado y solitario de las ausencias.
Allá están mis desvelos agitándose con las alas doradas de mi ilusión, donde la luz más hermosa brilla, allá, junto a las estrellas que para ella bajaron del firmamento
No en vano uno sueña, a veces, estando despierto. Desde hoy, no habrá sombras en el camino y nuestras manos se alcanzarán, aunque sólo sea con el pensamiento, pero siempre estaremos unidos por la misma razón y los recuerdos imperecederos alimentados por la luz tuya que les nutrieron...