ART. PORTUENSE
"Diario del Valle"
MUERTE A LOS PRODUCTORES AUTÓNOMOS Y AL RESTO DE NUESTRA SUFRIDA SOCIEDAD
ARTÍCULO DE: Celestino González Herreros
En el ambiente social portuense hay como una efervescencia y contrariedad tal, que más no es posible aguantarla. Los ciudadanos están incómodos y la inquietud va creciendo por momentos. La situación laboral y la inestabilidad del comercio hacen empeorar la situación. Asusta ver los cartelitos en las cristaleras de los negocios que quedan activos o locales ya vacíos, diciendo: Se alquila. Se traspasa. Se vende. Cerrado por quiebra. Se permuta. Etc.
Solemos consolarnos viendo transitar mucha gente por las calles, sin detener la marcha, no gastan ni un euro. Ya todo lo tienen pago y a bajo precio, con sus respectivos alojamientos. Si salen a la calle es a tomar el sol y consumir el tiempo de estancia aquí. Es de suponer que aunque tengan sed esperarán a llegar al hotel y beber agua allí, aunque sea del chorro… Así no pueden progresar los negocios que aún se aguantan abiertos, Tiendas, Restaurantes, Bares, Bollerías, Peleterías, Heladerías, Peluquerías, etc. Ni les alcanza para pagar Impuestos y demás requisitos exigibles…Y a sus pocos empleados sueldos razonables. Ya casi no hay espíritu emprendedor que aguante esta desastrosa inestabilidad y marea de fondo. Al final, esos empresarios que quedan, los más, optan por irse e iniciarse en otros lugares, llevarse los pocos ahorros obtenidos y comenzar de nuevo donde sea, en los distintos municipios que sí han tenido jugosas ayudas que les han permitido conservar la autonomía de las Empresas; y donde pueden contentar a su personal para prestarles un servicio mejor; y repartirse los beneficios con equidad, justa y solidariamente.
Mientras, alevosamente, han conseguido, o al menos eso intentan, ahogar a la ciudad de Puerto de la Cruz. Y en nuestro especial caso, maximizar la fama del Turismo en el Sur de nuestra isla, en detrimento de esta ciudad, que como todos sabemos solventó la precariedad económica del resto de la sociedad tinerfeña. Ellos, al amparo siempre de nuestras Instituciones gubernamentales, llámense Gobierno Canario, Cabildo Insular y demás hierbas, van a cargar en sus conciencias la angustia que padece nuestra sociedad norteña. ¿Acaso, no es cierto lo que digo? Muy insensibles y crueles cómplices del mal que nos aqueja, deben ser aquellos que, de alguna manera, están obligados a calmar los ánimos frustrados de nuestros conciudadanos. Tratar de tranquilizar esa angustia que esta gente está padeciendo, no escondiéndose, Dialogar, explicar cuales son las circunstancias, los motivos, algo que pueda convencer al pueblo… Aunque lo veo muy difícil, que creyeran en más promesas, que con las incumplidas nos bastan.
Nuestros ediles, con todo el respeto que se merecen, seguramente ya lo tienen previsto con sus bodas políticas: dejar en la estancada al resto de las minorías… A veces, castigos al fin de cuentas, no siempre merecidos…Mas, ello no justifica el abandono a que hemos sido objeto, año tras año. Pero, miren que les ha costado, a pesar de tanto empeñarse, acabar con nuestro Puerto de la Cruz, que aunque agonice, se resiste a morir para que otros vivan mejor.