URGENCIAS Y EMERGENCIAS
"Diario del Valle"
UTILIZACIÓN DE LOS CASCOS DE BICICLETA EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA
ARTÍCULO RECIBIDO DE: David Crespo
Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones Infantiles
Más del 70% de los niños con edades comprendidas entre los 5 y 14 años montan en bicicleta. Esta actividad, aunque supone un medio popular de transporte y una actividad deportiva recomendable, no está exenta de riesgos.
En España, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), aproximadamente un 20% de los fallecidos en accidente de tráfico entre 10 y 14 años eran usuarios de bicicleta. Las lesiones en la cabeza fueron la causa principal de fallecimiento.
El uso del casco en bicicleta puede prevenir o reducir el riesgo de sufrir lesiones graves de cabeza, incluso cuando la causa del accidente es una colisión con un automóvil. La capacidad protectora del casco se basa en absorber parte de la energía y distribuir el pico máximo de energía del golpe sobre una superficie mayor, y aumentar el tiempo de transferencia.
A través de estudios realizados al respecto, se estima que el uso correcto del casco en la bicicleta reduce el riesgo de lesión craneal y cerebral en un 63-88%, y el riesgo de fallecimiento es un 26% menor. Pese a ello, la gran mayoría de los usuarios de bicicletas, incluidos niños, no utilizan el casco, o lo usan de manera inadecuada.
Como reconoce la Ley 43/1999 de 25 de noviembre 1999 sobre adaptación de las normas de circulación a la práctica del ciclismo (BOE, 283 del 26 de noviembre 1999), “Los conductores y, en su caso, los ocupantes de bicicletas estarán obligados a utilizar el casco de protección en las vías interurbanas bajo las condiciones que reglamentariamente se establezcan.” Esta normativa solo se puede obviar en rampas ascendentes muy prolongadas, en caso de calor extremo o si el ciclista acredita razones médicas.
En cuanto a las vías urbanas, aunque no es obligatorio el uso del casco, desde organismos como la DGT se recomienda utilizarlo en cualquier tipo de vía.
Recomendaciones del comité de seguridad y prevención de lesiones en la infancia1.Todos los niños y adolescentes deben utilizar el casco cada vez que circulen en bicicleta.
2.Los padres y demás adultos deben ponerse el casco siempre que utilicen la bicicleta.
•Los padres deben dar ejemplo a la hora de promover conductas seguras
para sus hijos, y explicarles por qué es necesario proteger su cabeza.
3.El casco debe usarse correctamente. Para ello tiene que: •Estar homologado por los organismos competentes. Los
requerimientos estándar especifican que el casco ha de ser duradero, de
peso reducido, bien ventilado, fácil de quitar y poner, debe permitir su
uso con gafas y no interferir en la capacidad de oír el ruido del
tráfico. También debe ofrecer un ángulo de visión de al menos 105º hacia
izquierda y derecha, un ángulo de 25º hacia arriba y de 40º hacia
abajo.
•Estar en perfecto estado: Se debe cambiar de casco si ha
sufrido un golpe, si está dañado o si se ha quedado pequeño. Así mismo
se recomienda que, aunque aparentemente se encuentre en perfecto estado,
se cambie por lo menos cada 5 años o cuando el fabricante lo
recomiende.
•Tener el tamaño adecuado: Los cascos vienen en varios
tamaños según el fabricante. El tamaño adecuado debe corresponderse al
tamaño del perímetro cefálico. Los cascos suelen traer almohadillas
adicionales o un anillo de ajuste para que ajusten bien en cualquier
cabeza.
•Estar correctamente colocado: Debe encajar cómoda y
firmemente sobre la parte superior de la cabeza, cubriendo la parte
superior de la frente (a uno o dos dedos por encima de las cejas). Así
mismo las correas laterales y de la barbilla, como la hebilla, deben
estar debidamente ajustadas de tal manera que quede ceñido y cómodo. El
casco no se debe mover de lado a lado ni de adelante hacia atrás.
4.En el caso de los niños pequeños que van como pasajeros:
•Además de usar un casco debidamente ajustado, deben viajar en un asiento adicional homologado.
•Según el Reglamento General de Circulación,
el conductor de la bicicleta debe ser mayor de edad y el pasajero no
tener más de 7 años, debiendo viajar en un asiento homologado. Los
remolques para bicicletas que parecen ser más seguros para el transporte
de niños todavía no están contemplados en la normativa española.
•Para el transporte seguro de niños en la bicicleta, éstos al menos
deben ser mayores de 1 año, edad a la cual poseen la suficiente fuerza
muscular para controlar la movilidad de la cabeza en el caso de que se
tenga que frenar bruscamente, aún con el peso adicional del casco.
5.Padres y niños deben conocer todos los aspectos esenciales acerca del uso seguro de la bicicleta.
•La utilización del casco es solo uno de los aspectos de la seguridad
en la bicicleta. Tanto padres como niños deben conocer y adoptar otras
medidas de seguridad como pueden ser:•utilizar vestimenta adecuada,
•llevar un reflectante trasero rojo en la bicicleta,
•llevar ropa reflectante al anochecer así como una luz blanca delantera y roja trasera, y
•estar familiarizado con las normas de circulación por las vías públicas.
El papel del pediatraExiste evidencia de la efectividad del consejo sanitario en la prevención de lesiones y accidentes en los niños. Los pediatras en general deben:
•Alentar a los padres para fomentar el uso del casco cuando sus hijos comienzan a montar en triciclos o cualquier vehículo o juguete con ruedas.
•Informar a los padres y a los niños y niñas acerca de la importancia de llevar casco cuando se monta en bicicleta, y el peligro en caso de no usarlo. Esta información es sobre todo importante para los adolescentes, puesto que son los que más se resisten a llevarlo puesto.
•Recomendar a los padres y demás adultos que lleven el casco también, para dar ejemplo.
•Participar en campañas de ámbito comunitario para fomentar el uso del casco de bicicleta en la infancia y la adolescencia.
Conclusiones
El casco de bicicleta es una de las pocas medidas de seguridad pasiva
que tienen los ciclistas (tanto niños como adultos) a su alcance para
minimizar los daños en una caída.
Si el uso del casco en la edad adulta es importante, su colocación en
los niños y adolescentes es esencial. Estas edades son claves para
inculcar la importancia de pedalear siempre protegidos y para resguardar
la cabeza de quienes menos suelen ver el peligro.