VILLEROS ILUSTRES
"Diario del Valle"
CANARIAS EN CLAVE DE (L) SOL
ARTÍCULO DE: Bruno Juan Álvarez Abréu
Agapito de Cruz Franco compañero de docencia en el IES La Orotava Manuel González Pérez y convecino de La Villa de La Orotava y oriundo de Belver (Zamora), ha publicado, dentro de la categoría de ensayo corno género, dos libros: "Entre los Médanos" (2000) y "Cubas" (2002). Articulista "free lance", sus análisis sobre la realidad natural, social y política aparecen constantemente en la prensa digital o de papel, así corno en muchas páginas de Internet. Es una referencia del ecologismo canario de las últimas décadas y sus artículos -algunos inestimables documentos históricos- tienen mucho de "arma cargada de futuro".
Participó en la experiencia política de IpO-Los Verdes en La Orotava, siendo concejal en el Ayuntamiento durante el mandato 2004/07. En la actualidad es Profesor de Lengua Castellana y Literatura en el lES La Orotava-Manuel González Pérez. "Canarias en clave de(l) Sol" es una selección de artículos ecologistas con las Islas Canarias corno fondo.
Elaborados entre 2000 y 2011 por el autor, reflejan una visión de la vida y de la sociedad enrnarcada en el eco sistema corno nuevo paradigma. Ya avisa el prólogo, escrito desde México por Aureliano Marrero, analista, historiador y compañero ecologista del autor, de la tragedia del Planeta a causa de uno de los peores virus que existen. El libro, que está dedicado
a Sol, el gato del escritor y al Sol corno fuente de vida en la Tierra, parece dividido en seis apartados: "Los recursos humanos en el ecologismo canario", "Ecología y Territorio", "Energía y Medio Ambiente", "Ecología y sociedad", "Corno decíamos ayer" y "Los árboles rotos". Canarias en clave de(l) Sol es un libro imprescindible para conocer el movimiento
ecologista de las islas en sus cuarenta años de existencia.
Aureliano Marrero Muñoz prologuista de esta importante edición indica que: “Su pensamiento se sustenta en un discurso moral popular, que se ha ido reforzando y enriqueciendo con los aportes de otras corrientes (…) Sobre todo del ecologismo, esa gran escuela de pensamiento crítico y alternativo del presente (…) Por suerte para él no ha habido modo de que lo atrapen los dogmas imperantes en esta cultura de la deshumanización. Agapito sigue en ese sentido siendo felizmente virgen, pensando por sí mismo (…) No es extraño pues que, como moderno “tribuno de la plebe”, haya sido un organizador y un movilizador sumamente exitoso, que ha realizado aportaciones vitales a la lucha ecologista y social en Tenerife.”
MADERA DE TEA
Las islas Canarias forman parte de ese continente de agua que es la Macaronesia. Este libro, compuesto de artículos de carácter ecologista, quiere transmitir una visión de las mismas en clave solar, lo que tiene mucho que ver con una visión heliocéntrica de la vida y el mundo nada humanista y enmarcada en la cultura del ecosistema. Un sistema ecológico es aquél en el que todos sus componentes: naturaleza, cultura, sociedades, animales, economía, política, religión, historia etc.
Interactúan entre sí y mantienen entre ellos y con el medio ambiente que les rodea, una relación de interdependencia necesaria para la vida. El sol ha sido siempre, hasta donde alcanza la memoria prehistórica de uno de los predadores más significativos, quien ha hecho posible la vida y el tiempo sobre el planeta Tierra, y no sin razón aparece como dios en mitos y culturas ancestrales. En esa relación del ser humano con la naturaleza, cobra una dimensión especial la visión trágica de la vida en la Tierra con que prologa este libro desde México -donde vive actualmente- Aureliano Marrero Muñoz, amigo, compañero ecologista y viajero en el tiempo desde aquella década de los años 80 en Tenerife.
Una visión que rompe totalmente con la cultura etnocéntrica comúnmente
aceptada y que ya abriera Haeckel (1834-1919) al descubrir el término ecología (de las palabras griegas oikós, casa y logos, estudio) es decir, el estudio de nuestra propia casa, del Planeta en el que vivimos, del Cosmos del que formamos parte. Una ecología que adquiere su total coherencia en "La primavera silenciosa" de Raquel Carson que se cita en el prólogo y en nuestra lucha por convertir las espadas en arados -como decía la líder de Die Grünen, Petra Kelly-. Destronar de una vez por todas al Rey de la Creación retomándolo a su lugar en el Planeta, como expresara muy bien en su momento el Jefe Indio Seattle de la tribu de los Squaish: "La Tierra no pertenece al ser humano, sino que es el ser humano el que pertenece a la Tierra". En 1973 Ame Naess había acuñado el término "ecología profunda" que desarrollarían más tarde Bill Devall y George Sessions al publicar en 1985 el libro Deep Ecology, o, posteriormente, Fritjof Capra como un nuevo paradigma, una visión holística del mundo donde el Universo no es una maquinaria sino una red de relaciones.
"Sol", a quien va dedicado el libro y con el que se cierra, era además uno de nuestros mejores amigos, quien nos ayudó a entender el mundo perdido del que salimos y al que volvemos, en cuya mirada sentimos la magia de este Planeta azul y, cuando los cerró, el agrio sabor de la nada.
Tampoco habrían sido posibles estas páginas sin ese partir -con que supone el compartir sueños y esperanzas, luchas y fracasos, éxitos y caminos entre tantos seres que un día coincidimos y soñamos un mundo hecho con "madera de TEA" dispuestos a incendiar conciencias, incluso las más ortodoxas de las conciencias.
EL FESTIVAL DE CINE ECOLOGISTA DE CANARIAS
El Festival Internacional de Cine Ecológico y de la Naturaleza de Canarias es ya una feliz realidad. Del 16 al 23 de mayo de 2009, el Puerto de la Cruz acoge esta temática con el ecologista y cine asta tinerfeño David Baute como Director, y la decidida apuesta por este género del Ayuntamiento y su alcaldesa Lola Padrón (PSOE). Es la primera vez que este festival puede denominarse ecológico. Fue ideado en 1982 por el malogrado y siempre recordado alcalde Francisco Afonso Carrillo, fallecido luego en acto de servicio como Gobernador civil en aquel fatídico incendio de La Gomera de septiembre de 1984. Sería inaugurado por la entonces líder de Die Grünen (Los Verdes de Alemania) Petra Kelly y su compañero Her
Bastian (y cuya presencia, dio lugar al surgimiento por primera vez en el Estado español, junto a un sector del desaparecido MEVO (Movimiento Ecologista del Valle de La Orotava) del partido Los Verdes, con su acta firmada en Puerto de la Cruz ese mismo día y registrado luego en los Juzgados de La Orotava en 1983). Pero ahí se acabó su marchamo ecologista. Porque en sucesivas ediciones -hasta que desapareció hace ahora 14 años- se escenificaron todos los roles propios de ese exhibicionismo turístico tan propio de la Canarias de piche y hormigón.
Se buscaron Directores extraños y ajenos al archipiélago; se proyectaron
películas que nada tenían que ver con la ecología y sí con éxitos cinematográficos del momento; se incluyó en el menú "ecológico" de los participantes ¡sopa de tortuga!; se invitó, con un alto coste económico, a famosos sin ninguna relación con la ecología, simplemente como reclamo para promocionar una industria turística que, paradójicamente, era la causante del deterioro del medio. En el colmo de los colmas, se llegaron a proyectar para el público infantil de los colegios películas del oeste americano por aquello de los paisajes y las praderas... Y todo, en un municipio que paralelamente declaraba urbanizable todo su suelo agrícola. La primavera de 2009 apunta, sin embargo otras maneras. Se puede decir alto y claro que Canarias cuentan por fin con un verdadero y auténtico festival ecológico al estilo de otros existentes en países preocupados por el cambio climático, el desarrollo sostenible y en definitiva la ecología. Empezando por su Director David Baute, que une en su persona el ecologismo pues, fue miembro activo del Tagoror Ecologista Alternativo (TEA), y la cinematografía, además de la tolerancia y el amor por la tierra. Y por los seres más olvidados de esa tierra como lo demuestra su filmografía: "Los hijos de la nube" (Sahara), "Antinuclear", "Pedro de Bethencourt, arquitectura de una vida" (Hermano Pedro, rodada en Vilaflor y Guatemala) "La ruta del gofio" (emigración canaria a América), "La memoria silenciada" (memoria histórica de los asesinados por el franquismo en las Islas), "Semillas que el mar arrastra" (inmigración de niños en cayuco s rodada en Senegal y luego a esos mismos al llegar a Canarias), "El lenguaje del aire" (silbo gomero) "Fetasianos" (grupo literario canario de los 50), "Las momias de Necochea" (rodada en Argentina sobre unas momias guanches devueltas a Canarias), "Rosario Miranda" (la vida de Domingo Regalado, el travestismo en un hombre de campo y arraigado al terruño); últimamente "Mercedes Pinto" película sobre esta poetisa canaria que se estrenará en el próximo Otoño y de la que se ha adelantado un documental, entre muchas otras obras. Sin embargo, el garachiquense David es una persona de equipo; y si sumamos a él nombres como el realejero y que tantas aves ha filmado Pedro Felipe Acosta y su "Halcón Tagarote", el también realizador Aurelio Carnero, Alejandro Krawietz -Director del festival de cine de Guía de Isora- y los portuenses Celestino Hernández y Eduardo Bazo, nos habremos topado con un grupo de profesionales coherentes en cuanto a los objetivos de concienciación ecologista que debe tener una edición así. Por fin, la sección oficial del Festival es totalmente ecológica, con producciones como "Cenizas del cielo", "El lince perdido", "El agua de la vida", etc. "en largos de ficción; cortos ecologistas de numerosos países: España, Serbia Brasil, USA, Corea del Sur, Francia, Canadá, República Checa como "The werepig", "Planeta A", "C02 or you?" entre muchos; largos documentales ("L' école nomade", "Karearea" o "Sergei the healer" entre otros más de Rusia, Nueva Zelanda o Finlandia) y cortos documentales aportados por Perú, China, Italia, España u Holanda ("La Oroya, aire metálico", "Vietato respirare", "Tabernas. El desierto olvidado", "Silent snow”...). Destaca una programación paralela con apartados tales como "Eco-Islas" dedicado al patrimonio natural canario con films realizados por canarios, "Planeta Natural" sección que cada año será dedicada a producciones relacionadas con el medio ambiente de un país, que en esta primera edición será Finlandia, junto a un espacio dedicado a África o "Altavoz verde" con largometrajes sobre agresiones al medio natural. Todo con sus respectivas mesas redondas, cursos, talleres, etc. de temática ecologista. "Ósmosis" de la artista tinerfeña Amelia Pisaca es la imagen de esta primera edición.
UN SOL DE GATO
Los sentimientos son cosa de nosotros los animales. Las personas - máscaras según los antiguos- nacieron para ocultarlos. Tu mirada, Sol, estaba llena de mundos donde no existía la máscara. Una mirada profunda que nos observaba y sabía de cualquier gesto, caricia, palabra, afecto -que es la palabra más perfecta-o Una luz, la de tus ojos, que se apagó una noche, pero que sin embargo continúa en los ojos de todos los gatos.
En agosto te fuiste al país de nunca jamás. Pero sigues en nuestra memoria. Agazapado entre los circuitos informáticos. Nos miras cuando se enciende el teléfono móvil Cobras vida cuando Eva, en el Ayuntamiento, te fija en el escritorio de su ordenador. Y con Magarza y Leyma que preguntaban por ti. O Goldman, que te llamaba bendito Sol, mientras hablaba de la ecología profunda y de crear una nueva cultura plenamente insertada en los eco sistemas y que acabara con el dominio de nuestra especie.
Con las lluvias, en ese lugar donde duermes para siempre y que fue todo tu mundo, han brotado flores amarillas. Y los flamboyanes no paran de ponerse rojos. Y la yuca que crece a tu lado está más verde que nunca. Pero la buganvilla (que vestía el suelo de violeta) ha dejado de hacerla. y la parchita se ha secado porque ya no puede jugar contigo, y ayudarte a entrar por la ventana para buscar a Mila en esas noches tuyas de amor y luna nueva.
Tus amigos te llaman. y se paran junto a la puerta maullando. Y no saben qué pasa. Yo no sé cómo explicarles que te pueden encontrar siempre en el cielo con la Luna Llena. Pero siempre es una palabra imposible. Como estas que te dedicamos en este final de diciembre en que el Sol comienza de nuevo su ciclo sin ti.
Tus 12 años junto a nosotros fueron tu vida. Tus días haciendo malabarismos. Persiguiendo imaginarios perenquenes que te espantábamos. Tu mirada interrogante cuando nos íbamos. Tu presencia llena de gemidos al regresar y que solo tú y nosotros conocemos. Los veranos donde recibías al resto de la familia. ¿Te acuerdas de Irene que venía a verte desde Firgas?, ¿De Uali que vive allá en el
desierto en Tinduf .• ?, ¿De Magdalena, Lucía o Ana que incluso tú eras más grande que ella?, ¿De Juan Andrés que fue el primero que te vio cuando despareciste?, ¿De Guaci a la que le encanta la gente como tú? Y qué decirte de esos inviernos que para ti eran un alivio con ese pelo tuyo de bosque de Noruega.
Sabías del Norte y del Sur. De la calle Nueva de La Orotava y sus viejos tejados. De La Tejita en El Médano y sus barrancos. Y del cariño de Maggie y sus hijos felinos. Seguro que te habrás encontrado en esas noches estrelladas a Luna, a Naturaleza y a Pancho. Y que habrás vuelto a ver a Chica entre los olores y colores de la cumbre. Y conocido incluso a Platero, allá en su Moguer, tú acostumbrado que estabas a viajar de noche por todos los mapas. A los Pájaros Perdidos y a los animalitos del bosque que duermen en la imaginación de todos los niños. Y que jugarás con las hojas del otoño, esas de las que Rabindranath Tagore decía que se había llevado el viento como en un suspiro porque no sabían
cantar. El mismo que luego susurraba que si de noche llorábamos por el Sol no podríamos ver las estrellas.
Sabías mucho más que nosotros. Como cuando ronroneabas junto al teclado buscándonos palabras. Con tu desaparición nos devolviste a la terrible soledad de la vida y de la muerte. Nos demostraste la elegancia de lo caduco. Sin fantasías eternas. Nos encontraste y te fuiste de nosotros como algo natural. Sin aspavientos ni esperanzas. Cumplido tu ciclo. Que lo demás es cosa de personas. La vida como eternidad que escribía BIas de Otero.
Yo sé que esperaste a que regresara. Y cuando te curábamos, tus ojos nos devolvían lágrimas. Pero por la tristeza que debías ver en los nuestros.
y esa noche, tras tu último camino a La Orotava, perdido por completo entre nuestras manos, gemiste una y otra vez y nos dijiste adiós. Tu último latido se lo llevó el silencio. Esa maldita noche que no amaneciste, tú que eras el Sol Cuando tu quejido final-un profundo lamento humano- rasgó todos los sueños, sentimos cómo se te rompía el corazón. Por eso estas palabras para ti, Sol Compañerito que vives para siempre, en el invisible país de la ausencia y de la pena.