ESPECTADOR
"Diario del Valle"
ELFIDIO Y LA LAGUNA
ARTÍCULO DE: Evaristo Fuentes Melián
Muy bueno el artículo de Elfidio Alonso sobre La Laguna (La Opinión de Tenerife, 15.9.2011). Lo felicito. Yo soy lagunero por vocación. Primero, en la infancia y adolescencia, y luego de estudiante, pero no pernoctando en la Ciudad de los Adelantados, sino yendo y viniendo al Norte cada día, esperando la guagua, aguantando el sirimiri horizontal ventoso y frio, como quizá jamás ‘gozaron’ los propios laguneros, que en el mal tiempo es de suponer que se refugiaban enseguida en sus casas, tascas o casas de comida como el Dos y una o Maquila.
Ya de mayor suelo ir a La Laguna a visitarla y a comer churros en el mercado (¿provisional?) de la plaza del Cristo; o a mirar con perspectiva de futuro, la nueva fachada de los Juzgados, junto a la ermita en la plaza del Adelantado, con su polémica nueva fachada que a mí me parece exquisita.
En mi niñez iba con mi familia a ver los fuegos del Cristo el 14 de septiembre. Los de la Concepción los veíamos desde el núcleo principal de la calle de La Carrera, en un piso frente por frente a la dulcería Olivera. Subíamos a la azotea desde la que se puede ver magníficamente el pico Teide. Después de los fuegos de la Concepción, andábamos deprisa hacia la plaza del Cristo, a una casa en la misma plaza, cuando todavía existía el viejo enorme templete central de mampostería, desde donde se echaban los fuegos artificiales más importantes, con la célebre traca alrededor de la espaciosa plaza. Una cosa a recordar es la pérdida de la orientación. Acostumbrado a las calles empinadas de La Orotava, cuando en mi infancia llegaba a una ciudad llana como La Laguna recuerdo perfectamente que perdía la orientación, algo así como un raro fenómeno psicomotriz.
Reitero mi felicitación al amigo Elfidio.