LOS REALEJOS AL DÍA
EL REALEJO BAJO: UN MISTERIO SIN RESOLVER
ARTÍCULO DE: Esteban Domínguez
La mayor metedura de para de algunos hombres del Realejo Bajo, fue haber aceptado la unión con el Realejo de Arriba dado el abandono en que nos han sometido desde que Franco era cabo.
Don Oscar Siverio por una parte, como alcalde del Realejo Bajo y don Nicolás González del Carmen, como alcalde del Realejo de Arriba, y en contra de muchos ciudadanos, hicieron lo que nunca, habían tenido que realizar en aquellos tiempos: la Unión de ambos Realejos, para desgracia del municipio de Abajo, tal y como lo vemos ahora, después de tantos años, en pleno abandono.
En aquellos años, mandaban el alcalde, el cura, y el boticario. Todos los demás sobraban, y sólo servían para acudir al ayuntamiento a discutir.
El Realejo Alto, nunca tuvo buenas intenciones, con el Realejo bajo, salvo su alcalde: don Nicolás, que pretendía unir a ambos municipio a toda costa, y se metió en el bolsillo al bueno de don Oscar, que cayó en la trampa.
Ahora que nos acercamos a casi los sesenta años de una unión que en nada a beneficiado al Realejo Bajo, vemos como en el Realejo de Arriba, encontramos todas las dependencias municipales, mientras en el de Abajo, sólo y para consuelo de los tontos, nos han dejado una simple estafeta de Correos que tiene los días contados. Todo lo demás, lo encontraremos Arriba, incluso el ayuntamiento, que era la ilusión de ellos, y que la lograron por haberse quemado el convento de las monjas, lugar en el cual, el Realejo bajo, tenía su ayuntamiento.
Yo no se quién o quienes. Realizaron el negocio, pero lo cierto es, que al Realejo Bajo le bajaron los pantalones hasta los pies, y los buenos vecinos de Abajo, se quedaron tan campantes.
Ahora, en plena democracia, vemos como los candidatos a la alcaldía, son de Arriba. Al parecer, Abajo no hay gente competente ni dispuesta para ocupar el puesto de alcalde, y ellos, como son más inteligentes, utilizan cualquier mariguaña, para que sus objetivos prevalezcan allí, por muchos años, y así lo han logrado.
Ni con elecciones, ni sin elecciones, el Realejo Bajo resucitará. Ni tampoco lo aran resucitar, mientras en este municipio, no se cambie de estrategia.
No cabe duda, que nos ha tocado bailar con la más fea, y el caso lo tenemos ante nuestros ojos, con un casco histórico que no interesa conservar, mientras la Asociación de Vecinos Las Dos Palmeras de este lugar, está a punto de enterrar el pico, porque ni los socios, ni el presidente, han dado muestras de preocupación por este histórico rincón, y porque nada les duele.
El próximo domingo día 22 de mayo, el Realejo Bajo se juega su futuro en las urnas. Y si quieren el cambio, no piensen en gatos ni perros, que ya tenemos bastantes con lo que van al parque de su nombre. Piensen que al Realejo bajo, hay que moverlo de arriba para abajo, y de allá para acá, con todas los consecuencias. Y si hay que pedir la segregación, no tenemos porque arrugarnos, menos aún en estos tiempos, y dado que los que nos han gobernado hasta ahora, nos han mentido rotundamente.
Solo me queda decirles que mediten antes de depositar el boto, y que el Realejo bajo, encuentre el equilibrio que necesita, ahora más que nunca.