LOS REALEJOS AL DÍA
LARGAS Y PROFUNDAS TEMPESTADES MIENTRA EL SOL SE OCULTA EN EL VALLE
ARTÍCULO DE: Esteban Domínguez
Parece que la primavera se resiste, y el sol oculta sus rayos, como el votante sus papeletas. Por eso, no nos debe de extrañar los caprichos de la naturaleza. Ya que el hombre, también tiene los suyos: ya dije que el votante oculta sus papeletas cuando ve acerca a votar, y lo hace bien para ocultar el signo y su derecho.
El sol y las nubes que lo ocultan, junto al sereno impertinente que también molesta, se han adueñado en esta primavera de la estación mas esperada del año, por aquello de ver el verde paisaje y las flores silvestres de los campos.
Pero esta primavera, - creo que todos coinciden incluso los peninsulares- la primavera no es tan esplendida como la de otros años. Es posible que el hombre tenga parte de culpa, pero no vamos a caer en esa torpeza. El visitante se queja cuando visita la isla, y ve esa larga capa de nubes que cubre gran cantidad del Valle de la Orotava. Y se queja porque tiene buena información del clima primaveral que casi todo el año nos acompaña. Esta vez, el turista o visitante, se queja porque los días son grises y el sol no se deja de ser la cara radiante. No pueden ir a disfrutar de la playa, y también eso les molesta, porque vienen a Canarias en busca de sol y no lo encuentran, salvo en las partes altas de la isla o en el Sur.
Si de este fenómeno fueran culpable los políticos, ya hubieran pedido la dimisión de todos ellos, o no acudirían a botar, pero con la naturaleza, no hay quién pueda. Lugares agradables y soleados tiene Tenerife, pero en el Valle, notamos que el astro rey no se encuentra muy a gusto. ¿Qué le pasa a don Sol que no se deja ver, dicen los peninsulares?. Vemos y observamos como los peninsulares se ponen en contacto con sus familias a través de los móviles, y lo primero que le comentan es que el día es gris, que no hay sol, y que las nubes pueden llagar a echar agua. La naturaleza es caprichosa, como el hombre mismo, pero no hay que alarmarse porque el sol oculte sus rayos y las nubes cubran el cielo. Mañana, posiblemente tengamos un día radiante, con un sol que hasta nos puede molestar. Todo puede ser previsible. Nadie puede asegurar lo que pueda suceder mañana, y hasta el “hombre del tiempo” suele quedar en un feo, cuando hace previsiones. Ya ha ocurrido. Todos estamos sujetos a los errores. También “el hombre del tiempo” por culpa de los vientos alisios.
Nada hay que temer: la isla ofrece gran cantidad de espacios donde el sol está presente querido amigo don Antonio Grusell de Tarragona.
Siga Vd. visitando Tenerife y en concreto el Puerto de la Cruz, a pesar de que el sol no quiera acompañarle ni lo deje ir a la playa. Aquí encontrará siempre la hospitalidad del portuense y del tinerfeño como primicia, y mañana, posiblemente el sol le quiera acompañar por los atractivos senderos de Masca o Taganana. Lugares que a Vd. y a su amable familia, le encantan.
Feliz estancia entre nosotros, amigo.