LOS REALEJOS AL DÍA
"Diario del Valle"
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POR EL REALEJO DE ARRIBA, DEDICADO A ÁLVARO HERNÁNDEZ DÍAZ
ARTÍCULO DE: Esteban Domínguez
El viejo casco del Realejo Alto, ha dado un importante giro en estos últimos años, fruto del avance que los nuevos tiempos nos demandan. Allí tenemos como testigo del tiempo y los siglos, la iglesia de Santiago que parece presidirla todo.
Un recinto religioso que debe ser el orgullo de los realejeros de bien. Y mucho de este templo nos ha hablando en común Álvaro Hernández Díaz. Escritor, profesor y investigador.
De sus sabias palabras y acertadas oratorias en determinados momentos, nos hemos nutrido todos con especial agrado. Un hombre que se ha destacado y que sigue intentando acercarnos a la realidad y a la historia a través de sus interesantes y amenos trabajos literarios y de investigación.
Ahora, cuando ya los años caen sobre nuestras espaldas como lozas, animamos al siempre entrañable amigo, a continuar en esa tan importante tarea que quedará para futuras generaciones como un legado más en el acontecer de este municipio al que él tanto tiempo y cariño le ha demostrado.
Pero también por estas tierras de Viera y Clavijo, vemos como con el paso de los años, los jóvenes se afanan con total certeza por descubrir nuevos horizontes.
Álvaro Hernández Díaz que es como decir en llanas palabras Los Realejos, sabe y tiene argumentos más que válidos para reflejar en sus trabajos, como era aquel municipio, antes de que don Alonso Fernández de Lugo llegara a este lugar. Y deseo que Hernández Díaz, nos descubra esa importante parcela, que de seguro él bien conoce. Y como estamos en tiempos de pedir pese a la crisis, siempre será gratificante pedirle al amigo Álvaro Hernández otra nueva publicación, otros nuevos poemas, otras nuevas intervenciones. Sabiduría y experiencia le sobrar para seguir sembrando con sus sabias palabras estos campos blancos y celestes de Los Realejos, a los que todos de una u otra forma, nos sentimos vinculados y tan cercanos, deseándote de todo corazón, que la salud nunca te abandone junto a tu distinguida familia.