LOS REALEJOS AL DÍA
"Diario del Valle"
DOÑA ASUNCIÓN FUENTES, SIEMPRE ACTIVA
ARTÍCULO DE: Esteban Domínguez
Activa como la copa de un pino verde, esta mujer por la que no pasan los años, casi sin darnos cuenta, no cesa; de arder que su fugaz pincel nos deleite cada día, cada minuto o cada hora.
Los años en ella no se detienen, y vivaz como el fuego de un volcán, doña sunción Fuentes, la mujer de la activa y apasionada poesía, sigue escribiendo sus versos diarios cuando el astro rey comienza a iluminar los cristales de sus ventanas, y con la misma fuerza y entusiasmo de siempre, ella sigue recreando el paisaje en sus lienzos dándole vigor luminoso a todo aquello que nos rodea.
Ella de de Cuba sabe mucho, aprendió el arte de plasmar lo que Dios no ha regalado; la naturaleza y su grandeza. Sus trabajos hablan por sí solos del despertar de una mujer con muchos años sobre sus espaldas, madre que consuela y alienta, tanto a sus los suyos, como a cuentas acuden a visitarla. Ella con las espaldas cansadas del peregrinar duro de la vida viaria, reserva el tiempo para no apartarse de su diario poético, y hay veces que nos preguntamos¿ qué rumbo tomará tantas y exquisitas poesías, -miles me consta-, y tan bellos lienzos llenos de fugaces y escogidos colores?. Y a pesar de la carga de años que lleva sobre sus espaldas, el espíritu de doña Asunción Fuentes resiste la ligereza de unas manos para escribir y pintar, en aquel pequeño taller donde cuelgan las más esplendidas obras de arte creadas con imaginación y cariño. De ellas resalta con especial dulzura, la Virgen de Los Reyes que tanto veneran los herreños. Un lienzo que ha causado admiración entre tantas bellas imágenes de la Madre de Dios y nuestro Redentor. Sirios y poesías, paisajes y deslumbrantes atardeceres, puestas de sol y mar abierto. Rocas y nubes, aves y muchas flores. Siempre flores, porque también en la viveza de doña Asunción, cargada ya de años, existe la dulzura de una mujer que sonríe a todo aquello que le rodea.
Y pasan los años, y la señora no se resiste a descansar su mente. Quiere seguir a diario sus elocuentes poesías, y a no descansar su artístico pincel mientras en sus manos y en su corazón que es el que manda, exista la resistencia.
Su carácter de mujer amable y constante se puede definir como emblemática y para ella, estos “oficios” forman parte de la vida diaria, de algo que lleva muy dentro y que expresa a través de arte y las letras.
Esperemos que aún día no muy lejano y en vida, su pueblo, nuestro pueblo, sepa valorar las inquietudes de una mejer que ha dada vivas muestras de sus propias pasiones.
Hablar con doña Asunción Fuentes Delgado, es ver pasar el tiempo a toda velocidad, porque los minutos de las 24 horas del día, se hacen cotos. De ella y de su gran corazón hemos aprendido lo que el Divino Maestro nos nuestra ante nuestros ojos. Ella parece no cansarse, ni quiere notar el peso de los años. Juvenil y coqueta, está dispuesta para lo que acontezca.
Su salud de hierro y que ojalá sea por mucho tiempo más, alimentan su deliciosa pluma y su valioso pincel.