UN NORTEÑO
EL CARÁCTER DEL CANARIO
ARTÍCULO DE: Evaristo Fuentes Melián
1.- Leo en un artículo de Juan Arias (El País, 28.5.2011, pag.29): “El español es duro como el acero y no ama las medias tintas.” Craso error en el caso del canario (que también es español). El canario tipo medio es indeciso por naturaleza, no se pronuncia con contundencia, procura no concretar.
2.- Relato un caso cierto: un peninsular y un canario deciden hacer algo juntos, por ejemplo, ir de caminata. El peninsular, más decidido y con dotes de mando, organiza y va diciendo, cuál ruta han de seguir cada día. El canario se somete, se supedita a lo que va diciendo el peninsular; nunca le llevará la contraria abiertamente; si no le gusta el trayecto o la ruta que fija el peninsular se lo dirá suavemente, con indirectas, socarronamente. Jamás con un “no” rotundo.
3.- La película “Bajo el fuego” (1983), se desarrolla en la revolución nicaragüense sandinista. Nick Nolte protagoniza a un fotógrafo profesional, ‘made in USA’, que se desplaza al conflicto. Hay una secuencia en que Nick busca un determinado lugar, por las callejas devastadas de un pueblo, y pregunta a dos guerrilleros sandinistas, si ellos están vigilando aquella zona. Ellos le responden: “Más o menos”, con el peculiar acento seseante, cansino, casi ininteligible para gente de otras latitudes. “Más o menos”, es lo mismo que hubiera respondido un canario. La guerra es la guerra y si te defines te puede costar caro.
4.- Hay mucha ambigüedad en el modo de ser y de ir por la vida de un canario típico. Concretándonos en las recientes elecciones municipales del 22M, si le preguntas, por ejemplo, a uno de La Orotava: “¿por quién vas a votar?”, nunca te responderá con certeza, seguridad y contundencia, defendiendo su voto. Y si le preguntas al tal villero si va a votar por Saso, quizá te conteste: “Saso no lo está haciendo mal del todo….”. Con esta su respuesta, tan inconcreta como imprecisa, ten por seguro que votará a Saso. Sin vuelta de hoja.
Conclusión.- Esta actitud en la comunicación social del canario tipo medio -- canario poco ilustrado más que universitario, más de pueblo que de ciudad, más maduro que joven, exento de gran patrimonio, ni viejo ni nuevo rico, desprovisto por tanto de ínfulas caciquiles -- le da a la conversación algo de misterio, y suele ser producto más de imprecisión y ambigüedad característica, que de indecisión. Probablemente, este recóndito y recalcitrante tipismo forma parte del “isloteñismo”, una palabra que yo hace algún tiempo reinventé, puesto que me acabo de enterar de que ya la dijo hace casi un siglo Miguel de Unamuno en su destierro en Canarias.
ESPECTADOR