UN NORTEÑO
ALFONSO, TE ODIO
ARTÍCULO DE: Evaristo Fuentes Melián
Querido Alfonso Guerra: me parecías hasta gracioso, con esa dentadura tan ‘aparente’ que te ha dado ‘madre natura’, cuando en los felices años ochenta, los del triunfo felipista, en un mitin en Santa Cruz de Tenerife, plaza de La Candelaria, miraste de reojo al Casino de los Caballeros de Tenerife, que se ubica en el mejor solar con frente a esa plaza, haciendo chistes a costa del estatus intocable que conforman los socios de la dicha entidad. Con tu verbo sardónico, me hiciste reír, me caías simpático.
Eran tiempos de “El Estado de la Nación”, un programa de radio, los miércoles a las once horas am en Canarias, que dirigía Luis del Olmo, y en el que colaboraba entre otros Alfonso Ussía. Ussía se cachondeaba de tu hermano Juan Guerra, imitándole la voz con ese tono y ese deje, ese gracejo andaluz tan profundo. Fue muy divertido lo de Ussía, aunque no compartía ni comparto su derechismo aristocrático recalcitrante.
Pero ahora, en el alboroto de la semana pasada contra los políticos, en los alrededores de la sede del Parlament, en Barcelona, te pronunciaste rotundo, sin matices, de este modo: en estos casos tiene que actuar, intervenir la policía.
Alfonso: esta manifestación tuya de ahora es la de un señor de derechas de toda la vida. Antes te apreciaba por tus bromas, tu sorna incisiva mitinesca, pero ahora me produces rechazo político. Aprende moderación al pronunciarte sobre el uso de la violencia; puntualiza y matiza tal como lo hacen Rubalcaba y Llamazares, sin ir más lejos.
Espectador